El mejor modelo no es el que tiene más opciones. Es el que refleja cómo compran tus clientes y permite que el equipo explique la recompensa sin detener la fila. Sellos y puntos resuelven problemas diferentes.
Usa sellos para recorridos repetibles; puntos cuando el valor de las compras importa.
Los sellos hacen visible el recorrido
Los sellos funcionan bien cuando las visitas elegibles son parecidas. Una tarjeta de ocho espacios muestra cuánto falta sin convertir una compra en una fórmula. Es una opción razonable para experiencias repetidas: bebidas, clases o servicios definidos.
La sencillez requiere una regla precisa. ¿Cuenta una visita, una unidad comprada o un ticket mínimo? Una visita con varios productos no debe recibir una cantidad arbitraria de sellos según quién esté atendiendo. Especifica la unidad que el equipo confirma.
Los puntos permiten reconocer tickets diferentes
Los puntos pueden representar montos de compra o cantidades asignadas manualmente. Si cada $10 genera un punto y se calculan bloques completos por operación, una compra de $27 obtiene dos puntos. Ese ejemplo no implica que los $7 restantes se conserven para otra compra: debes explicar si tu sistema acumula fracciones o reinicia el cálculo en cada operación.
Un catálogo de premios puede desbloquear opciones a diferentes cifras. Mantén visibles el saldo y el costo de cada recompensa. También explica si el canje descuenta puntos o si un beneficio se obtiene sin consumirlos; son recorridos distintos.
Compara esfuerzo, costo y percepción
Para el cliente importa cuánto tarda en llegar y si el premio resulta relevante. Para el negocio importa el costo y cómo se registra. Un modelo de puntos con muchas tasas por producto exige más coordinación que una regla única por monto.
Prueba la explicación con alguien que no haya diseñado el programa. Si pregunta qué significa cada número, simplifica nombres, unidades o condiciones. Evita llamar “dinero” a puntos que no tienen valor monetario directo.
Configura el modelo y comprueba el escáner
En Trivu, el programa define la regla de acumulación. El escáner identifica la tarjeta y muestra los controles adecuados para preparar la operación. El equipo revisa la vista previa y confirma; el cliente consulta su tarjeta, pero no modifica el saldo.
Antes de lanzar, simula un ticket real, un premio y una corrección de saldo. Guarda la regla en una instrucción breve para todas las sucursales. Cambiarla después debe acompañarse de una explicación para quienes ya participan.
Llévalo a tu negocio.
- Identifica si tus compras son parecidas o variables.
- Define qué cuenta como una operación elegible.
- Explica las fracciones y el descuento al canjear.
- Ensaya el cálculo y la corrección con el equipo.
Guía publicada por Trivu. Los ejemplos son ilustrativos y las funciones dependen del plan y de las integraciones activadas.
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